Para ubicarnos
un poco, hay tres islas que componen el archipiélago de Lambok, donde la gran
masa de turistas va a Gili Trawangan.
Las otras dos son Gili Air y Gili Meno. La isla acoge gustosamente a
todo aquel que se acerque de vacaciones con ganas de disfrutar de playas
paradisiacas, muy turísticas pero logrando conservar la autenticidad del lugar
(Si, prometo que aun no han llegado ni el señor Mc Donal ni Starbucks a las Gili).
La avenida
principal y primera línea de playa muestra
en tan solo 10 minutos una gran variedad de restaurantes, bares, gelaterias y
entre todas ellas como no, rinconcitos para mimar a nuestro cuerpo con masajes
de todo tipo. Las empresas de diving y snorkeling brotan a doquier entre cada
uno de los locales mencionados. Es agradable pasear por la avenida mientras te
cruzas con todo tipo de nacionalidades, todos con el objetivo de que la
experiencia sea inolvidable. Parejitas
en sus just married days, australianos, europeos, asiáticos recorren la isla
andando y en bici. Aquellos cargados de equipaje siempre pueden moverse con
coche de caballo. Se tarda poco más de una hora en bordear la isla entera, así
que siempre es una buena opción alquilar una bici para conocer todos los
rincones mientras se aprovecha para quemar el arroz que se desayuna, almuerza y
cena en Indonesia.
Por mi parte,
preferí bordearla andando, desde la avenida “comercial” hasta los puntos destinados
al Sunset en la playa. En lugar de chiringuitos lo que rodeaba aquella parte de
la isla eran resorts y villas privadas, siendo cómplices de la intimidad de los
últimos rayos de sol sobre la playa. Sin duda Gili es el sitio que más valor
añadido le da a la puesta de sol que he conocido en mi vida, y de hecho
consigue embaucarte en los reflejos de los últimos latigazos de luz sobre el
mar. Tiene su encanto despedir al sol cuando se esconde justo de frente..
A la vuelta me
tope con ciervos, vacas y algunos otros balines que me saludaba con un “Hola,
como estas”, are you ok?. Se ve que no solo los australianos están moldeados…!!
Por la noche,
las distintas culturas intercambian diferentes acentos en ingles, experiencias en la isla y en Bali, setas….Gili
T es la isla del archipiélago de la fiesta, la Ibiza de Indonesia, dando cabida
a miles de australianos que vienen con ganas empalmar el sunset y el sunrise.
El snorkel de
Gili ha sido el mejor que he hecho en Bali, aunque no pudimos llegar al Turtle
Point porque estaba nublado, hicimos dos paradas técnicas de 40 minutos donde se
podían ver corales, variedad de peces y también alguna tortuga suelta. De esta
manera con este tour, pudimos acercarnos
a Gili Air. Esta isla es más pequeñas y tranquila, normalmente punto de
desembarco de los turistas que paran a almorzar entre las paradas de snorkling.
La isla
también ofrece “Yoga places”, en zonas más retiradas de la isla. Lo más
encantador es que si te alejas de la avenida principal y te adentras en la isla
se te olvida que te encuentras en una isla de gran apogeo entre los extranjeros
y comienzas a percibir de nuevo la vida balinesa. Llegar al retiro de yoga es
todo una aventura y cuando al final te sientas entre montañas, sonidos animales
y naturales, con los rezos de la mezquita que inundan la isla, empiezas a ser
consciente del contexto, y no puede
dormir mejor esa noche,,,

A mi no me engañas ... tu trabajas para Lonely Planet eh eh?? jajaja Y si no ya hablaré con ellos. Claaro al ser la Ibiza Australiana tiene su Sant Antoni del Portmany y su café del mar balinés par aver la puesta de sol :P Como siempre un placer leerte
ResponderEliminarGracias Victor, perdon por no responderte antes! He estado de cierre por vacaciones :P.
ResponderEliminarSin duda Bali es el lugar que me ha hecho apreciar la puesta de sol por si misma, aunque tambien es verdad que se esfuerzan por venderla como atraccion turista! Sin duda me quedo con la puesta de uluwatu, y sus playas, al sur de bali, lugar al que aun no he llegado con el blog. It must continue..:)