El segundo día apenas dormí con el jet lag, y tuve un despertador muy particular..(las oraciones del ramadán),que venían de la calle musulmana, por lo que a las 8 de la mañana supe que era hora de ponerse en marcha. Era día off en la escuela, por lo que había que aprovechar el día para ir a las playas viables más cercanas: las de Padangbai.
El segundo día
fuimos a Padangbai. Es la ciudad donde conviven pobreza y turismo en un pueblo
que vive del turismo que le genera el puerto que allí existe. Lo más importante
para disfrutar en este lugar es saber dejarse llevar. Contemplaras una fauna completa de gallinas,
ratas, perros y gatos todos conviviendo en armonía con los lugareños. Algo que
en un principio puede llamar la atención, como ver a cuatro niños subidos en
una moto o no ver a nadie con casco, comienza a adaptarse a tus retinas y
no a ser objeto de shock. Se llama
adaptación a la cultura y solo ha pasado un día..¿Voy por buen camino?; ¿o
definitivamente me estoy colando?
Lo cierto es
que en ningún momento sientes inseguridad al ir por estas calles donde convive
un microclima turístico en un entorno de pobreza, en el que todos intentan
sacar lo máximo del turista. Lo mejor es
ir con paso firme, con seguridad e integrarte con la isla, como si llevaras
toda la vida por estos parajes y andando entre gallinas (aunque en realidad
llegara antes de ayer). Al final me Sali
con la mia. 50.000 rupias para volver a casa, y en coche!! En lugar de
motorbike como me proponía el lugareño, ya que seguramente la tenían en otro
lado intentando venderle el viaje a otro turista. El viaje con el “taxista “
fue cómodo, natural y animado. Me dijo
que si que había además de australianos, bastantes turistas españoles (dios ,
hasta en el culo del mundo colonizamos…), lo que me llevo a pensar que deben
estar en Kuta ( la Marbella balinesa) o en Gili (la Ibiza balinesa). Le
pregunte también sobre las religiones y la armonía en la que conviven, ya que
el centro se encuentra rodeado de dos calles: musulmana e hindú. El chaval había heredado la religión hindú,
me enseño el colgante de la diosa y el
elefante, y la cesta de flores disecadas en el coche para orar al máximo. Su primo había salido musulman decía, ya que
la religión se hereda, pero quien no tiene un primo disruptivo en su familia,,
La verdad que
no había valorado la independencia y la facilidad que tenemos para movernos de
un sitio en los países del norte, con un sistema de transporte público
integrado y confiable. El hecho de encontrar mejores postores simplemente para
ir al pueblo de al lado crea un sentido de dependencia antes desconocido. Sin
lugar a dudas, si me quedase más tiempo optaría por una moto….
Nunca me había sentido tan dependiente de los servicios con los que cuento en mi país pero a la vez tan segura y tranquila. Al final todo movimiento es el comienzo de una nueva aventura, ¿Dónde pasa esto? Definitivamente en el metro de Madrid no tengo aventuras mañaneras J
Nunca me había sentido tan dependiente de los servicios con los que cuento en mi país pero a la vez tan segura y tranquila. Al final todo movimiento es el comienzo de una nueva aventura, ¿Dónde pasa esto? Definitivamente en el metro de Madrid no tengo aventuras mañaneras J
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