Ya he
comentado antes en cierta ocasión la gran variedad de playas que podemos
encontrar en Bali. Eso hace que cada una destaque por los diferentes regalos
naturales que ofrecen al turista. Hay playas para hacer buceo, snorkling, para
principiantes de surf, para profesionales de surf y otras simplemente para
tumbarnos, disfrutar del paisaje y deleitarnos con sus vistas.
La verdad que
cada una de ellas me aportó buenas experiencias en diferentes niveles. Algunas las
encontré más exóticas, sobre todo en cuanto a la diversidad marina que acogían
que ni siquiera en Riviera Maya había logrado ver. Otras me permitieron romper
el hielo y tirarme al mar con la tabla de surf a través de una de las muchas
escuelas de Surf que hay en Kuta para
aprender este deporte acuático de
acompañamiento de olas. La verdad que fue toda una experiencia, pero como dijo
el profe, al principio el surf supone mucho esfuerzo (y tragar mucha agua) para
disfrutar de pocos momentos de placer. Sin embargo, en cuanto logras
estabilizarte, la sensación de liberación compensa con creces todos los
revolcones y caídas fortuitas. En mi opinión, lo suyo es lanzarse al surf con
alguna escuela para aprender bien la técnica y una vez que se tiene cierta
soltura, probar la aventura de alquilar una tabla en uno de los miles locales
que te ofrecen el alquiler por hora y con los sin duda también te llevaras unas
risas.
Sin embargo, Kuta
se queda corta para aquellos con experiencia.
Por ello, miles de surfistas de todo el mundo acuden a Uluwatu, que es una península situada
al sur de la isla para dejarse llevar con olas dignas de su nivel. Además, en
verano suele haber festivales de surf y hay muchísimo ambiente fiestero en
beach parties bajo la luz de la luna en playas escondidas entre rocas cuya
belleza sin duda hace que te sientas afortunado y en el centro del universo por
tener el simple privilegio de contemplarla. No obstante, Uluwatu también tiene
playas menos ocupadas para simplemente relajarse y leer un buen libro. Se trata
de elegir la que más te apetezca cada día. Qué decisión más dura, ¿verdad?
Un fenómeno
curioso que no había visto en mi vida es la nueva playa que se crea cuando baja
la marea por la tarde en Uluwatu. En cuestión de horas, se puede observar como
emergen multitud de rocas en el mar antes ocultas por el agua. Como hay
arrecifes en el fondo (causa entre otras de que existan olas surferas en esta
parte de la isla), se crea una segunda orilla en la distancia que reviste a la
playa de cierta magia.
Para aquellos
con más interés en explorar y disfrutar de las especies marinas balinesas hay
diferentes opciones. Las que yo exploré fueron las playas del este de Bali
(Padangbai, Candidasa), que es donde se encontraba el voluntariado, y las de
las islas Gili. Estas playas cultivan gran diversidad marina y son adecuadas
para practicar snorkling si aún no se posee la licencia de buceo. No obstante,
muchos eligen Bali para obtener la licencia porque suele ser más barato que en
otros países, aunque claro ya depende de como queramos repartirnos nuestro
tiempo en la isla.
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